La inactividad es un comportamiento contrario a la naturaleza del hombre. El reposo prolongado en cama, inmovilización y la inactividad pueden producir una amplia gama de efectos adversos sobre múltiples órganos y sistemas de nuestro cuerpo.

El menoscabo físico puede alterar la realización de las actividades personales de la vida diaria. Por ejemplo; una inmovilización prolongada en una persona normal y sana desarrollará opresión en el dorso y en la musculatura de las extremidades, debilidad y osteoporosis y también desacondicionamiento cardiovascular. Es decir, que en principio la inactividad produce una reducción de la capacidad funcional en un solo órgano y más tarde afecta múltiples órganos y sistemas corporales.

La inactividad afecta directamente la fuerza muscular, la resistencia y el vigor, entre otras afecciones. En el caso del sistema músculo esquelético, la posición estática de pie produce un aumento del 16% al 19% en el gasto energético en comparación con el estar acostado boca arriba.

Durante la locomoción, el metabolismo muscular puede aumentar 50 a 100 veces más que mientras está en reposo. Este incremento en el metabolismo, a su vez, aumenta de 15 a 20 veces la irrigación muscular y desencadena una respuesta cardiopulmonar fuerte.

Una de las tareas más importantes es motivar nuestras vidas al movimiento, a través de ejercicios de una forma continua respetando la tolerancia de músculos y órganos, se puede conseguir una mejoría en la capacidad funcional del individuo con menor gasto energético, lográndose un efecto de entrenamiento que no es más que someter al organismo a un nivel de trabajo con intensidad, frecuencia y duración determinada. A su vez, produce una sensación de bienestar psíquico y una actitud positiva ante la vida, la cual repercute en forma positiva en el área somática.

Consecuencias de la inactividad física

-Aumento de peso corporal por un desbalance entre el ingreso y el gasto de calorías, que puede alcanzar niveles catalogados como obesidad. Disminución de la elasticidad y movilidad articular, hipotrofia muscular, disminución de la habilidad y capacidad de reacción.

-Enlentecimiento de la circulación con la consiguiente sensación de pesadez y edemas, y desarrollo de dilataciones venosas (varices).

-Dolor lumbar y lesiones del sistema de soporte, mala postura, debido al poco desarrollo del tono de las respectivas masas musculares.

-Tendencia a enfermedades como la Hipertensión arterial, Diabetes, Cáncer de Colon.

-Sensación frecuente de cansancio, desánimo, malestar, poca autoestima relacionada con la imagen corporal, etc.

Beneficios de una vida físicamente activa

-Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en general y en especial de mortalidad por cardiopatía isquémica en grado similar al de otros factores de riesgo como el tabaquismo.

-Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.

-Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL). -Mejora la regulación de la glicemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes.

-Mejora la digestión, la regularidad del ritmo intestinal y mejora el control del peso.

-Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon, uno de los más frecuentes y sobre el que al parecer existe mayor evidencia.

-Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.

-Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

-Mejora la imagen personal y permite compartir una actividad con la familia y amigos.

-Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de estrés, ansiedad y depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.

-En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento.

A pesar de ser algo tan importante para nuestra salud, hacer ejercicio debe ser algo divertido para ti, debes querer hacerlo, y desestresarte mientras lo haces, así te librarás de malas energías y estarás aún más saludable. Variarás un poco tu rutina y conocerás nuevas personas. Una vez que hayas realizado los pasos para iniciar una rutina de ejercicios, sé constante con esta, luego, ve aumentando la intensidad de tus ejercicios, así como la continuidad.

De esta forma mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.

Aún estás a tiempo de cambiar tu vida y decir ¡No! a la inactividad.

 

Fuente: http://www.tumedico.com/